miércoles, 23 de marzo de 2022

Afirmaciones positivas

 













AFIRMACIONES POSITIVAS:

Suelo utilizarlas mucho, me motivan a conseguir mis objetivos, las escribo en mi agenda en mi diario.. y cuándo las leo me cargan de energía positiva.

5 Beneficios de las afirmaciones positivas

En realidad, una afirmación es cualquier cosa que digas o pienses. El gran problema es que la mayoría de las palabras que decimos y pensamos es bastante negativo y no te crea buenas experiencias.

Podrías empezar con reemplazar esa vocecita negativa por una vocecita con afirmaciones positivas. A los que no están familiarizados con los beneficios de las afirmaciones positivas y es la primera vez o nunca han utilizado esta valiosa herramienta de crecimiento personal, voy a  contarte  5 beneficios para que las incorporen para siempre en sus vidas.

1. ABREN PUERTAS: Las Afirmaciones abren puertas. Son puntos de partida en el camino hacia el cambio, con cada día de practica te acerca a tu meta.

 

2. LLEGAN AL SUBCONSCIENTE: Con la repetición diaria iniciando con 21 días y ojala por más de 90 días,  le estás recordando a tu subconsciente que tu tienes el poder de crear la vida que tanto sueñas.

 

3. BORRAN PATRONES MENTALES NEGATIVOS: Tus creencias son patrones mentales que aprendiste de niño, adolescente o incluso desde antes de nacer, muchas útiles, pero otras no.

 

4. TE HACE MÁS FELIZ: Cuanto más elijas tener pensamientos que te hagan sentir bien, con mayor rapidez funcionarán las afirmaciones; de modo que ten pensamientos felices, es así de sencillo.

 

5. CREA TU FUTURO: Hace que te enfoques en lo que quieres ver reflejado en tu vida, van más allá de la realidad del presente y crean el futuro a través de las palabras que utilizas en el ahora.

 

No eres una mala persona por pensar como piensas, así que empieza a practicar afirmaciones positivas yo lo suelo hacerlo en mis diarios:

Como por ejemplo:


Yo puedo conseguir lo que me proponga.

Yo soy valiosa

Yo me merezco lo mejor.

Yo María me acepto tal cual soy

Yo soy buena persona y todo el mundo me quiere

….

La primera vez qué escuché esto de las afirmaciones positivas fue de una de mis autoras   preferidas Louise L: Hay.

Extraído del libro “Tu felicidad empieza ahora”

 

 

«La vida te ama y quiere que tengas lo mejor. La vida desea proveerte de paz, alegría interior, confianza, autoestima y amor propio en abundancia. Déjame que plante esas ideas en tu nuevo jardín.» Louise L. Hay

 Cada pensamiento que albergamos, cada palabra que pronunciamos, cada sentimiento que experimentamos crea nuestro mundo interior. Y éste construye, minuto a minuto, nuestra realidad y nuestro futuro. Del mismo modo, cada risa o expresión de confianza nos aporta beneficios y cada queja o miedo los expulsa. Louise L. Hay, una de las grandes guías espirituales de nuestra época, fue la primera en comprender las consecuencias de esta realidad: para encontrar felicidad en nuestra vida debemos crear armonía en nuestra mente. Las bases del cambio parecen sencillas: sustituir unas pautas de pensamiento negativas por otras más positivas para crear un presente y un futuro más brillantes. Sin embargo, para conseguirlo no basta con hacerse el propósito: es un camino que exige un trabajo de introspección que desemboque en nuevos estados de conciencia. En esta obra, Louise L. Hay nos enseña a utilizar las afirmaciones para transformar los ámbitos más importantes de nuestra vida: salud, miedos, autocrítica, adicciones, perdón, trabajo, dinero, amigos, amor y vejez. Al poner en práctica sus ejercicios, quizás averigüemos que detrás de nuestra mala salud se oculta un temor inconsciente a crecer y hacernos responsables; que si gastamos demasiado es porque buscamos, sin saberlo, que los demás se ocupen de nosotros; o quizás, gracias a sus reflexiones, decidimos romper nuestra tendencia a criticarnos por escoger siempre al hombre inadecuado y empezamos a alabarnos por nuestra capacidad de amar. Ha llegado el momento de despertar, de crear conscientemente una vida que nos complazca y actúe en nuestro beneficio. Pronto descubriremos que, en último término, nosotros decidimos nuestros pensamientos… y nosotros tenemos la palabra. LOUISE L. HAY Autora del bestseller mundial Usted puede sanar su vida Terapeuta, profesora y conferenciante, Louise L. Hay está considerada la impulsora del movimiento de crecimiento personal. Marcada por una infancia difícil y una adolescencia traumática.

 

 

 

 

 

Mindfulness

 








MINDFULNESS

El mindfulness se puso de moda en España en 2014 y a mí cómo me llama tanto la atención todos estos temas, lo estudié bastante e hice varios cursos, teniendo el curso de monitora en mindfulness. Voy a contar un poquito sobre este tema, para la gente que no lo conoce.

 

 

 

 

El término mindfulness o meditación consciente se refiere al momento de presencia mental en el que todo lo que sucede dentro y fuera de uno mismo es visto como realmente es; sin dolor, miedo o sufrimiento. En la práctica, es la atención al aquí y al ahora, intencionalmente, pero sin voluntad de crítica. Es una forma de meditación basada en la consciencia apropiada para aceptar cada contexto de la vida cotidiana. Este es precisamente el aspecto más contracorriente del mindfulness o atención plena: aceptar y vivir el lado negativo de la vida, admitir el malestar sin relegarlo a un lado oculto de la mente. Proviene del budismo.

 

 

Para mí, esto es el mindfulness vivir el aquí y el ahora sin preocuparte de tu futuro o tú pasado. Aquí y Ahora

 

 

Según Kabat-Zinn, mindfulness significa prestar atención de manera particular e intencional a lo que se presenta en el momento presente, sin emitir juicios También proporciona una calidad de participación en la experiencia, caracterizada por un sentido de compasión sincera y presencia e intereses amistosos. La atención plena se describe como un estado de atención intencional, en el que cada experiencia interna o externa del sujeto se cultiva y se recibe sin juzgar. Los principales aspectos que lo definen son el enfoque de atención intencional dirigido al momento presente y la actitud no categórica

 

 

 

 

 

“Darse cuenta de la experiencia presente, con aceptación” (Germer, Ch. 2005, p. 7)

 

“Prestar atención de manera particular, como propósito, en el momento presente y sin juicios mentales” (Kabat Zinn, J.1994, p.4)

 

“La capacidad humana universal y básica que consiste en ser conscientes de los contenidos de la mente, momento a momento” (Simón, V. 2007, p.8)

 

“Conciencia Plena es mantener viva la consciencia en la realidad presente” (Hanh, T.N. 1976, p.11)

 

“Estar frente a la desnuda realidad de la experiencia, observando cada evento como si estuviera ocurriendo por primera vez” (Goleman, D.1988, p.20).

 

 

 

 

 

Pues bien, estas serían unas definiciones de lo que es el mindfulness , vivir con atención plena y consciente el momento presente. No pensar en el futuro ni en el pasado sino en el AHORA. La práctica del  mindfulness según Kabat-Zinn sería según leí en su libro “Vivir con plenitud las crisis” hacer meditación y yoga. Cuándo lo descubrí en 2014, me puse a practicar meditación, me apuntaba a todas las clases que podía y me enteraba, meditaba todas las mañanas 30 minutos, practicaba yoga el saludo al sol y la relajación final… así que me he enganchado a meditar ahí temporadas en la que lo dejo un poco pero recientemente he comenzado a meditar por 20 minutos, con la aplicación Zendo del móvil. Y de yoga practico el saludo al sol, doy 6 vueltas por la mañana.  Lo que más me ha ayudado del mindfulness es………. EL VIVIR EL PRESENTE EL AQUÍ Y AHORA.

 

 

Inteligencia Emocional

 





LAS EMOCIONES Y LOS TRASTORNOS MENTALES. INTELIGENCIA EMOCIONAL.

 

·       Y siempre una cosa que me ayuda en mis crisis es PENSAR QUE YO NO SOY MIS EMOCIONES, yo no soy el monstruo que estoy pensando, yo no soy mala, yo no quiero hacer lo que dicen mis emociones… eso me ayuda mucho, no identificarme con ellas, con los pensamientos que te producen estas crisis horribles.

Ahora y aprovechando esta técnica que yo utilizo para mis crisis repetir a modo de mantras YO NO SOY MIS EMOCIONES, voy a hablar un poco en lo que me ha ayudado a mí la Inteligencia Emocional:

1.  Primero definir qué es la Inteligencia Emocional: es la capacidad que tenemos de gestionar, comprender o manejar nuestras propias emociones. Lo que ayuda a tener mejor calidad de vida  y mejor calidad en las relaciones que tenemos.

Daniel Goleman. Según éste, “la inteligencia emocional es una forma de interactuar con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos y engloba habilidades tales como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía y la agilidad mental. Estas características configuran rasgos de carácter tales como la autodisciplina, la compasión o el altruismo, que resultan indispensables para una buena y creativa adaptación social”.

 

 

 

 

 

 

EMOCIÓN MÁS PENSAMIENTO IGUAL SENTIMIENTO

(resultados)

 

SENTIMIENTO DIFERENTE DE EMOCIÓN

 

 

 

 

Las emociones tienen una intensidad mayor que los sentimientos. ... Por tanto, la principal diferencia entre emoción y sentimiento es su duración, su intensidad, mucho más corta y más intensa en el caso de la emoción, y que esta última, es una reacción automática de nuestro cuerpo.

 

 

 

“Llevar la razón, o por el contrario, ser feliz, sólo está en tu mano.”

Tendríamos que mirar un poco también las Teorías de Inteligencia Múltiples de Howar Garned.

 

2.  Claves para desarrollar la Inteligencia Emocional:

Autoconciencia

Consciencia

Autoanálisis

Autocontrol

Empatía

Automotivación

 

La Inteligencia Emocional nos ayuda a controlar mejor nuestro estado de ánimo, a salir más rápidamente de las espirales destructivas, a mejorar nuestra relación con nosotros mismos, y por tanto con los demás. Bien trabajada, nos permitirá ver las cosas de forma más positiva y sobre todo no hay que olvidad que las personas con una mayor capacidad de gestionar sus emociones tienen más oportunidades y más éxito tanto a nivel personal como profesional.

 

3. Existen cuatro emociones básicas:

Enfado

Miedo

Alegría

Tristeza

 

 

 

La verdadera Inteligencia Emocional requiere que identifiques  y entiendas tus propios estados de ánimo. Implica reconocer cuándo y por qué estás enfadado, nervioso o triste, y actuar sobre las causas y no sólo los síntomas.

 

En aquellas ocasiones en las que te diriges hacia un estado emocional negativo te pueden servir estas técnicas para detener o frenar la reacción:

·       Intenta recordar tus virtudes y éxitos.

·       Distrae tú atención hacia un asunto concreto.

·       Piensa en tu futuro más inmediato.

·       Escribe un diario de tus emociones.

·       Tómate un respiro para recuperar el autocontrol

·       Cuándo todo falle, busca un espejó: mírate y repite TÚ PUEDES

·       Y lo más importante encuentra el motivo de tus emociones.

·       ……

 

4. ¿Cómo se desarrolla la Inteligencia Emocional?

El primer paso para desarrollar la Inteligencia Emocional es aprender a reconocer nuestras emociones y sentimientos para luego comprender de dónde provienen y poder controlarlos.

Además la Inteligencia Emocional también implica saber relacionarse con los demás, fundamentalmente a través de la empatía.

El camino al éxito, está formado por información, acción y perseverancia cada paso, por pequeño que sea te acerca a la meta.

 

LO VAS A CONSEGUIR ÁNIMO

 

Reconocer nuestros sentimientos es el primer paso  para nuestro bienestar  y felicidad.

Sólo reconociéndolas, podemos controlarlas, manejarlas y    solucionar la situación que los está provocando:

IDENTIFICA TUS EMOCIONES

PARA QUE NO TE MANEJEN

 

 

5. ¿Cómo gestionar la Inteligencia Emocional?

Ser inteligente emocionalmente significa vivir siendo consciente de tus emociones entenderlas, aceptarlas y saber qué me están diciendo para saber cómo manejarlas  en cada momento.

Cuanto más conscientes seamos de nuestro cuerpo, de nuestros pensamientos, de las emociones que nos generan esos pensamientos y de cómo eso nos influye en nuestro cuerpo, en nuestro carácter, en nuestras relaciones con nosotros mismos, en nuestra autoestima, mejor sabremos qué darnos exactamente y cuándo, para gestionar de la mejor forma todo ello.

 

El primer paso para aprender a controlar y gestionar tus emociones es CONOCERLAS:

Dedícale el tiempo que necesites a identificarlas y a conocer cuáles son las emociones que te provocas las distintas situaciones las que te enfrentas, tanto si estás en el trabajo cómo en tú vida personal.

 

Sobre todo lo que he aprendido con la Inteligencia emocional es a reconocer mis estados de ánimo, cuándo me siento triste, baja de ánimos intento hacer cosas para salir de esa espiral , me pongo a escuchar El Barrio o me voy a dar un paseo a “mi árbol” del Parque de la Paloma o llamo, qué es lo que normalmente hago a mi madre para andar un poco por la tarde y de paso nos tomamos algo. Así salgo de la tristeza y la apatía cuándo me ataca.

Por el contrario también he aprendido a detectar cuándo me va a dar una crisis psicótica así que si la detecto con tiempo y puedo me tomo la medicación y la crisis es más leve … pero por norma general suelo entrar en crisis antes y suelen ser fuertes así que entro en ella rápidamente.

 

 

 

 

6. LAS PERSONAS EMOCIONALMENTE INTELIGENTES . CUALIDADES.

Sería interesante que las persones que tenemos algún tipo de trastorno mental o incluso personas con baja autoestima, inseguras… etc.  Investigaran sobre la Inteligencia Emocional y su repercusión en el comportamiento.

Cada persona es un mundo y presenta una personalidad y unos valores diferentes a los de los demás. No obstante, y aunque cada persona sea diferente, vamos a ver algunas características de conducta y personalidad que según la psicóloga y coach experta en emociones, Ana Vico, diferencian a las personas que son emocionalmente inteligentes.

- Reconocen sus sentimientos y los de los demás. Tienen un amplio vocabulario emocional, y reconocen sus sentimientos reales. Además, son personas con empatía, factor que les ayuda a ponerse en el lugar de los demás para saber  cómo se sienten en realidad. Además, conocen muy bien el lenguaje no verbal de las emociones, hecho que les ayuda a conocer las emociones y sentimientos de las personas que están a su alrededor.

- Expresan correctamente sus emociones y sentimientos. Expresan sus sentimientos y emociones de manera honesta consigo mismos y con los demás. No acostumbran a callarse sus emociones, ya que las escuchan y conocen qué significa cada emoción en cada contexto. Además, tienen la capacidad de regular la intensidad de sus emociones, con el fin de expresarlas de manera justa.

 - Son fuertes y no se ofenden con facilidad. Las personas emocionalmente inteligentes se diferencian del resto por tener una personalidad firme y no tomarse demasiado a pecho los comentarios ajenos, ya que tienen confianza en ellos mismos. Saben diferenciar entre hechos y opiniones, entre las críticas constructivas y las que solo buscan hundirlos, y saben alejarse de los comentarios negativos y despectivos hacia su persona. Reaccionan a los ataques de manera racional.

 - Reconocen sus equivocaciones. Todos nos equivocamos, y estos errores forman parte de nuestro proceso de aprendizaje. Aquí, las personas con inteligencia emocional aprenden de sus errores, y no se sienten víctimas cada vez que se equivocan, sino que intentan quedarse con lo bueno que les pueda aportar cada equivocación. Además, se caracterizan por ser capaces de pedir perdón cuando se equivocan, y saben perdonar. De un fallo o una mala situación, sacan siempre algo bueno.

- No buscan la perfección. Buscan hacer las cosas bien, pero saben que es casi imposible que algo salga perfecto a la primera. Por eso no les asusta equivocarse y tener que repetir las cosas, ya que cada fallo supone para ellos una opción para volver a intentarlo y ser mejores.

 - Se cuidan y saben lo importante que es la salud. Saben qué es mejor para ellos, y no dudan en hacerlo. Se cuida durmiendo lo suficiente, haciendo deporte, comiendo bien y manteniendo relaciones sanas, alejándose de los problemas. Su meta es lograr el bienestar, tanto a nivel físico como psíquico.

Se enfocan en lo positivo. Las personas emocionalmente inteligentes evitan centrarse demasiado tiempo en lo negativo, ya que prefieren centrarse en la parte positiva aun cuando tienen problemas o están atravesando una situación mala. Para ellos, toda situación crítica supone una oportunidad para mejorar, de modo que no les asustan los cambios y están siempre dispuestos a resolver los problemas de la mejor manera posible.

- Evitan las personas tóxicas. Las personas emocionalmente inteligentes se rodean siempre de gente alegre y con buenas vibraciones. Suelen relacionarse con personas soñadoras, optimistas y que desprenden energía positiva. Esto provoca que vean el mundo desde una perspectiva más sana, favoreciendo la creatividad.

- Defienden su asertividad. No tienen miedo a decir “no”. Señal ésta de que la persona tiene una fuerte inteligencia emocional. Se trata de personas que ponen límites cuando es necesario y defienden sus valores e ideales ante todo. Dicen aquello que sienten y quieren, respetando sus derechos y los de los demás.

 - Aprecian y valoran lo que tienen. No se centran en lo que les falta, sino que valoran lo que tienen y lo bien que están. Las personas emocionalmente inteligentes tienen a valorar positivamente su vida, sus relaciones, su trabajo y su estatus, aunque no sea el que ellos esperaban tener. No se sienten frustrados por lo que todavía no tienen, sino que se centran en vivir la vida y en seguir aprendiendo y avanzando para conseguir sus metas.

- No se quedan anclados en el pasado. Son personas que viven el presente, y no dedican demasiado tiempo a revivir etapas del pasado, ya sea positiva o negativa, o a planificar el futuro. Esta actitud provoca que sufran menos ansiedad y estrés. Son conscientes que cuando acaban una etapa empiezan otra, y no se lamentan por lo que pudo haber sido y no fue.

 - Conocen sus debilidades y fortalezas. Las personas con alta inteligencia emocional conocen muy bien sus virtudes y fortalezas, pero también sus debilidades. Intentan mejorar cada día y no les asusta no ser buenos en algo cuando van a por sus sueños. Se conocen muy bien, y saben cómo suplir sus carencias.

- No temen al cambio. Son conscientes de que el cambio forma parte de la vida y supone una oportunidad más para aprender y crecer. Aceptan la incertidumbre, ya que son conscientes de que algunas cosas no pueden controlarse.

- Son personas proactivas, no reactivas. Se marcan metas y objetivos, y se mueven antes de que la situación lo exija. Proponen planes y estrategias, tienen una mentalidad y actitud de éxito y actúan en pos de sus objetivos. No esperan a que ocurra algo para reaccionar, sino que están constantemente en movimiento, dibujando ellos mismos su vida.

- Son dueños de su tiempo y deciden en qué emplean sus energías. Tiene la capacidad de gestionar muy bien el tiempo que dedican al trabajo, al ocio, al estudio y al relax. Se establecen horarios y planifican sus tareas, y no les importa cancelar sus planes para hacer algo prioritario. Emplean su tiempo y energías a hacer algo que realmente les llena y a compartirlo con las personas importantes para ellas y su bienestar.

- Saben autogenerarse momentos de felicidad. La felicidad es una forma de ver la vida. Es por ello que las personas emocionalmente inteligentes saben autogenerarse emociones positivas que les sirven como potenciadoras de situaciones muy buenas. Conocen muy bien sus emociones, y las pueden manejar a su gusto, generando así emociones agradables que les ayuden en su día a día.

Vemos como todos estos hábitos, conductas y rasgos de carácter y personalidad se pueden ir trabajando día a día con el fin de conseguir ser personas emocionalmente inteligentes.

 

 

 

 

La clave está en cambiar los pensamientos negativos por pensamientos positivos, en no temer al cambio y en aceptar que no somos superhéroes capaces de hacerlo todo y hacerlo bien. No obstante, se trata de un largo proceso de aprendizaje, ya que una persona no puede convertirse en emocionalmente inteligente de un día para otro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Creencias limitantes.

  Cambiar creencias requiere identificar las limitantes es decir los pensamientos que nos coartan y nos ponen barreras.     Identifica...